Estructura gramatical

En la lengua de signos, la estructura gramatical no es la misma que en la lengua oral. Es decir, el orden de las palabras no coincide con el de los signos a la hora de formar oraciones.

En la lengua oral española (LOE), el orden es sujeto-verbo-objeto; en cambio, en la lengua de signos española (LSE) el orden es sujeto-objeto-verbo.

«Yo bebo agua» pasaría a ser: Yo-agua-bebo.

En la lengua de signos, los pronombres son fundamentales para indicar el sujeto de la oración.

«(Yo) estoy cansada» pasaría a ser: Yo-cansada.

No hemos incluido el verbo estar en la oración signada ya que en la lengua de signos no se suelen utilizar los verbos ser/estar.

Temporalidad

En la lengua de signos, la temporalidad siempre será signada al principio de la oración. Además, para indicar el tiempo verbal, utilizaremos el signo pasado, presente (hoy) o futuro.

«Ví una película ayer por la tarde» pasaría a ser: Ayer-tarde-película-ver.

En la lengua de signos, los adjetivos siempre irán detrás del nombre al que acompañan.

«Mi bufanda es muy bonita» pasaría a ser: Bufanda-mía-bonita.

Adverbios

En la lengua de signos, los adverbios, como los verbos, se suelen ubicar al final de la oración incluido el verbo, para complementarla.

«Mi instituto está lejos» [adv. de lugar] pasaría a ser: Instituto-mío-ese (demostrativo)-lejos.

«Yo estoy en casa» pasaría a ser: Yo-casa-todavía.

En la lengua de signos también se utilizan preposiciones, aunque no tantas como en la lengua oral («con», «contra», «hasta», «para», «por», «sin» o «desde» son algunas de las más utilizadas)

«Vivo con mis padres hasta que tenga dinero» pasaría a ser: Padres-míos-vivir-conhasta-yo-dinero-tener.

Artículos

En la lengua de signos no hay artículos. Las personas sordas son capaces de expresar cualquier cosa sin artículos.

«La casa es azul» pasaría a ser: Casa-azul.

Practica lo que has aprendido